Cuando el mundo muere,
y el sol ya no sale ni se pone.
Cuando el dolor se estanca,
o el viento quiebra
y el alma ya no canta.
Cuando el destino juega
y la risa llora,
y lo familiar ya es ajeno
y lo ajeno lleva mi nombre.
Aparece tu hocico empujando mi mano y todo se calla.
Y tus pisadas me recorren los días.
Y mi vida amanece cálida con cada ímpetu de tu cuerpo cálido por contactar con el mío.
Y me respiras siempre pausada e intacta,
y me recoges los adentros,
y disipas mis ansias.
Y desafías cada vacío con tu inocente mirada desbordada de inquebrantable afecto.
Cuando el mundo muere,
y el sol ya no sale ni se pone,
tu cabeza reposa sobre mi regazo y mi existencia se torna un poquito más amable.
Te veo y pienso, soy afortunada, pertenezco 🍀🥹🐾❤️🩹
junio 9, 2025 | Sin categoría