A veces esperamos.
A "estar mejor".
A conseguir algún objetivo.
A sentirnos de una determinada manera.
A tener unos determinados conocimientos.
A cambiar algún aspecto.
A reunir unos recursos.
A mostrarnos de una determinada forma.
A veces nos privamos de conocer a gente nueva, de intimar con la que ya tenemos, de interesarnos por nuevos empleos, de comer aquello que nos apetece, de apuntarnos a ese deporte en el que queremos desarrollarnos, de expresar lo que sentimos, de darnos lo que necesitamos.
Nos privamos porque consideramos que "nuestra versión de ahora" no es suficiente.
¿Suficiente para qué o para quién? ¿Qué requisitos debe reunir uno para poder ser admitido en una amistad o comenzar a plantearse una mejora de su bienestar en algún sentido?
Está persona, la de ahora, también eres tú, y también es suficiente. De hecho tiene cosas que antes pensabas que jamás conseguirás o que te serían muy complicadas.
Esta eres tú cuando estás triste.
Esta eres tú cuando te equivocas.
Esta eres tú cuando estás insegura.
Esta eres tú cuando te sientes sola.
Esta eres tú cuando pierdes tu empleo o tu relación no va bien.
Esta eres tú, también, ni más ni menos, ni mejor ni peor.
Y te llevas al lugar donde vayas, la persona con la que estés, a aquello que estés haciendo... sería una farsa pensar lo contrario. Nadie deja sus emociones desagradables o aquello que le cuesta en casa por mucho que intente aparentar, solo carga con más soledad y sufrimiento por tratar de hacerlo, se aísla y genera más presión para sí mismo y para los otros.
De hecho la única forma de evolucionar en todas estas cosas que te pesan es transitarlas y darte oportunidades en lugar de esperar. Y aún así, nunca nada será completamente "feliz y perfecto".
Tu versión de ahora es más que válida, suficiente y merecedora de existir.
Atrévete a ser compasivo contigo y con los demás 🧠❤️🩹🫂
junio 9, 2025 | Sin categoría