Por Rosa Bonet

Cuando ser coherente duele (pero te libera)

junio 9, 2025 | Sin categoría

Cuando no somos coherentes en nuestra vida, a menudo aparece lo que los psicólogos llamamos disonancia cognitiva. En consulta se muestra de muchas formas: un nudo en la garganta, fatiga emocional, sentimiento de culpa, insomnio, evitación...

Sentir que nuestra vida sigue el camino de nuestros valores fundamentales, sobretodo en sus pasos importantes, es imprescindible para poder recorrerla sentido, calma y bienestar.

Cuando nuestro sistema haya un desequilibrio entre pensamiento, emoción y acción, busca la forma de restaurar el equilibrio de nuevo. A veces, por ejemplo, tratamos de resolver esa incomodidad justificando nuestras acciones o tratando de cambiar nuestras creencias. Cuidado con confundir la incomodidad emocional con la incoherencia. Ser coherente a menudo requiere acciones o conversaciones incómodas (con los demás o con nosotros) para llegar a lugares cómodos.
Dejar de hacer algo viejo o comenzar a hacer algo nuevo cuando mis creencias han evolucionado también es coherencia, como lo es poner límites en las relaciones. Alinear tus decisiones con tus valores fundamentales no siempre trae emociones agradables, por lo menos en un primer momento. Es más, puede ser bastante doloroso.

No confundas incomodidad emocional con incoherencia personal, los limites son sanos, necesarios y el único camino hacia la integridad, claridad y serenidad en nuestra vida.

Te invito a preguntarte:
¿En qué medida lo que estoy haciendo me acerca a mis objetivos?
¿Lo que estoy haciendo hoy refleja lo que realmente valoro?
¿Qué puedo hacer para incluir más este valor en mi vida?
¿Qué me ayudaría a acercarme a lo que necesito?
¿Tengo relaciones que acojan mis valores fundamentales?

Honrar tus valores es también una forma de autocuidado, te acompaño🐛🦋❤️‍🩹🧠